“Nadie nace sabiendo o nadie sale de la universidad sabiendo, hay un componente teórico y un componente irremplazable que es la experiencia, mínimo 10.000 horas de experiencia.”
Se suele creer que uno va aprendiendo en el proceso y esto es cierto, incluso cuando los desafíos son desafíos alegres y productivos. Involucrarse en el ámbito educativo es el espacio de generación de valor, con bases de pensamiento crítico.
Durante los meses de Abril y Mayo, más de 500 chicos formaron parte de las Práctica Profesionalizantes para escuelas técnicas de la Ciudad, dictado en el CMD (Centro Metropolitano de Diseño). Fue así que enfocado en el autoconocimiento, creatividad, y el mundo del trabajo se creó un espacio en la que aprendí más que nunca de las inquietudes sanas, lógicas y naturales.
Se incluyó gente experta en el ámbito de rrhh proveniente de UMET, para trasladar la realidad al aula. La primera entrevista laboral, y la necesidad de desarrollar habilidades blandas como diferenciador han sido el eje transversal por el que ante la imposición de la tecnología requiere trabajar con mejoras en comunicación y conjugación de las variables soft.
Sólo fueron buenas sorpresas,y agradecimiento a ellos, a los chicos.














