“Franco Peralta, más conocido como «coco posible» es un apasionado de la arquitectura, las artes plásticas y la música. Emprendedor multifacético que realiza las tres disciplinas a la vez, mientras lleva adelante su marca Taller Posible.”
¿Cómo se resume tu historia?
Primero trabajé en relación de dependencia, pero no me gusto ser empleado.Desde chiquito quise mi marca. Lo hice paulatinamente. Arranqué de forma independiente, tenía un espacio chico o compartía el taller, los gastos fijos eran bajos, no tenía empleados, entonces manejaba mis tiempos.A veces laburaba varios días seguidos a full y de repente no laburaba por una semana y me quedaba en mi casa en pijama. Cuando el proyecto se puso serio empecé a tener empleados, más gastos de alquiler, máquinas más grandes, clientes más grandes y todo se volvió muy intenso.
¿Estudiaste formalmente o sos autodidacta?
Cuando terminé el secundario me independicé, vendí todo lo que tenía y me fui a España a estudiar arquitectura para quedarme allá. Cuando me di cuenta que no era viable me volví a Buenos Aires y estudié arquitectura en la UBA.
¿Y en qué momento empezaste con tu negocio?
Cuando estudiaba. Trabajaba haciendo arquitectura 3D pero me parecía muy denso, no me gustaba estar en la compu. Disfrutaba más cuando estaba con las máquinas haciendo muestras en madera. Mis amigos vieron mis trabajos y empezaron a hacerme pedidos, entonces dije “ya fue, sigo haciendo muebles…y si tengo mejores máquinas y mejor infraestructura mejoro las muestras y gano plata con esto”. Podía estar todo el día en el taller que era lo que más me gustaba.
¿Emprendiste solo o tenías un socio?
Al principio estaba con Toto que era súper resolutivo. Me ayudaba a hacer las muestras y era muy buen compañero. Empezamos a laburar juntos y nos iba muy bien. Yo tenía una terraza y trabajamos ahí, éramos como socios, aunque él no tenía esa actitud de iniciar y emprender como yo pero me ayudaba mucho con el tema cuentas y excel, así que en 2010 decidí alquilar un espacio para usar como taller.
”Primero trabajé en relación de dependencia, pero no me gusto ser empleado.Desde chiquito quise mi marca“
¿Cuáles fueron las primeras dificultades que tuviste?
Mi problema era que por no contratar gente o no saber como venía la mano quería hacer todo yo, entonces tenía una semana que estaba diseñando, y la siguiente le metía mucha fuerza al taller, después entregaba y recién ahí me sentaba en la compu de nuevo, entonces se me armaba un bache. Comprendí que tenía que mantenerme en varias actividades a la vez, tenía que estar diseñando, hablando con los clientes, materializando y coordinando entregas. Aprendí que tenía que ser más flexible y organizado para ocuparme de todo.
¿Y tú socio te ayudaba?
Sí, me dio una mano muy grande en la atención en los detalles que quizás no veía y en la resolución de los temas. En cuanto a ventas, relación con el cliente, hablar de conceptos, diseño, marcas siempre la hice yo. Así nos convertimos en un equipo fuerte.
¿Te consideras bueno vendiendo?
El 2016 fue muy bueno en ventas. Hice un buen producto y a la gente le gustó. Ese año fue rentable así que empecé a contratar empleados. En ese momento descubrí que podía vender. Si hablas por email o redes sociales hay una probabilidad de que se caiga el trabajo, pero si venís a visitar mi taller, el 100% de los visitantes, compran. Me di cuenta que era fundamental mostrar el taller y cómo trabajo.
Vos necesitabas que los clientes vayan y vean que se trataba de un producto bien hecho.
Exacto, el producto se vendía solo, yo simplemente estaba en el medio. Después con el tiempo fue mutando porque mi rubro prácticamente muta todo el tiempo. Reinventarme es la parte clave, en donde muchas veces hago agua.
¿Crees que hay alguien que “no hace agua” en tu rubro para reinventarse?
Por mi producto y mi forma de manejarme me hice amigos de todas las marcas que me gustan de Buenos Aires, inclusive gente que tenía como referente y conozco un par de empresas que son vendedores natos y no hacen agua para nada.
¿Qué le dirías a la gente que tiene miedo a emprender?
Si tenés miedo quedas paralizado y no es algo que te lo sacas tan fácil. El miedo lo superas sintiéndote seguro de lo que estás haciendo y eso no es algo que podes adquirir si no es por el proceso y la experiencia de hacerlo. No creo que se trate solo de un click, pero sí pensar “estoy seguro que quiero hacer esto, va a funcionar y es lo que quiero en mi vida” esa es la seguridad, hacerlo y jugártela. Conozco gente que sale de la universidad creyendo que tienen el éxito asegurado, pero no tienen la pasión posta y cuando fallan el golpe es muy duro. Algunos no se recuperan. También hay casos de personas que se empecinan con su idea de negocio y no tienen la capacidad de autocrítica, no funciona, se desilusionan y dejan de emprender.
¿Qué golpes te diste con el taller?
Darme cuenta que la venta de productos en este rubro es totalmente aleatoria. Hoy se vende un tipo de mueble, mañana se deja de vender y se vende otra cosa o se deja de vender cierto productos y hay que volver a los muebles a medida. Eso afecta en el tipo de infraestructura inicial. Hoy tengo tres formas de venta: vender productos de la línea que tengo, vender los muebles a medida, y la venta a clientes grandes como Tecnópolis, Malba o Centro Cultura Recoleta.
¿Lo vendes como tres unidades de negocio?
No, lo vendo como si fuera una marca, una unidad de negocio. Si vos venís a mi taller crees que somos una empresa que vendemos 7000 sillas, en parte es por la imagen que mostramos. Los muebles a medida los vendemos por recomendación, amigos de amigos. No descanso estoy todo el tiempo alerta y atento. Incluso estoy pensando en crear una submarca.
¿Cuáles fueron las decisiones más importantes que tuviste que tomar?
Con el taller tenés dos formas de inversión, una es en planta y máquinas, y la otra es en la marca. Cada peso que entraba yo lo quería poner en imagen y en marca porque tengo el germen de diseñador, quiero ser una marca y si tengo un colchón de plata en lugar de invertirlo en máquinas lo uso en vender una marca que me va a dar máquinas. Me siento orgulloso de haber tomado esas decisiones.
¿Es importante reinvertir?
Sí, en parte yo soy la marca y vivo con la marca, ¿viste cuando estas totalmente entregado? Reinvierto en máquinas, me volví fanático, incluso estoy todo el tiempo viendo máquinas. En mí gasto muy poca plata pero en el taller gasto un montón, todo lo que entra lo reinvierto en personal o tapar deudas o baches, todo el tiempo estoy reinvirtiendo todo lo que tengo en la marca.
¿Cómo fue tu evolución como jefe?
Como jefe tuve mucho que aprender. Al principio trabajaba con amigos o conocidos, pero siempre había algún nexo que no estaba bueno, tanto de preconceptos míos para con ellos como de ellos para conmigo, entonces empecé a publicar búsquedas por internet, recibir curriculums, analizarlos, hacer entrevistas y elegir el perfil con el que más conectaba para el puesto determinado. También tuve que mejorar la comunicación, ser más simpático, amable y atento, leer las necesidades de los empleados y ayudarlos para que se sientan bien, motivados y que el taller funcione de la mejor manera posible. Por ejemplo, si un empleado tiene que rendir un final en la facu nos organizamos para que pueda estudiar y trabajar. También hice una cocina para que los empleados puedan comer bien, tipo comida casera, y yo hago las compras y cocino.
Muy buena esa idea!
Si, además a mí me gusta cocinarle a la gente y en el taller funciona muy bien. Los Viernes usamos la parrilla, hacemos una dieta controlada, no comemos basura. Comemos rico.
” Reinventarme es la parte clave.”
¿Haces algo para tu proceso de autoconocimiento?
Sí, me reúno con amigos emprendedores y nos hacemos coaching entre todos, están todas las marcas que me siento afín de Buenos Aires. Colaboramos en el mismo rubro pero no somos competencia, somos colegas, nos pasamos data, proveedores o cuestiones como facturación o de logística. Compartimos bastante.
Volviendo a algo que dijiste al principio ¿Cómo haces para gestionar las ventas y la producción?
Me ocupo de vender lo que vamos a trabajar en un mes, una de las chicas que trabaja muy bien se ocupa de las cosas que vamos a hacer la semana siguiente y los chicos del taller hacen las cosas que hay que hacer en el día. En ese sentido se aceito bastante y ahora estamos en un momento muy bueno.
¿Algún consejo para alguien que recién empieza?
Les recomiendo saber a qué cliente apuntan y con qué producto, saber cuál va a ser el nicho o jugar a que lo saben. Yo muchas veces no lo sé y juego a que lo sé y con esa seguridad encaro, porque la duda es un gran enemigo, la duda es muy mala, te hace perder muchísimo tiempo. Les recomiendo que anoten como tiempo laboral cuando «trabajan pensando» un Sábado o Domingo, que quizás no están en la empresa pero están planeando cosas, y les recomiendo que se hagan amigo del excel y lleven control de todo, de manera muy rigurosa y sepan que no van a ganar guita real hasta dentro de un rato, no sean ansiosos.













